El extremista evitó ahondar en detalles sobre su “organización”. (Reuters)
El extremista evitó ahondar en detalles sobre su “organización”. (Reuters)

, procesado por en la masacre que sacudió Noruega en julio del año pasado, aseguró que la pena de muerte o la absolución son los únicos "desenlaces justos" para , que durante 10 semanas mantendrá en vilo al país.

"Solo hay dos desenlaces justos en este caso: la absolución o la pena de muerte", declaró ultraderechista. "Una pena de cárcel de 21 años es patética. No la deseo (la pena de muerte), pero respetaría el veredicto", añadió.

Noruega no tiene pena de muerte. De ser hallado mentalmente apto, Breivik podría encarar una sentencia máxima de 21 años o un arreglo de custodia que permitiría mantenerlo encerrado en una institución psiquiátrica mientras sea considerado una amenaza a la sociedad.

Interrogado sobre si las dos "células" que menciona con frecuencia existen realmente y si hay motivos para temer que ataquen en Noruega en cualquier momento, Breivik respondió afirmativamente en dos ocasiones.

Sin embargo, no dio detalles sobre sus supuestos contactos con otros extremistas nacionalistas que habrían participado en la creación de los Caballeros Templarios, organización mística a la que asegura pertenecer.

"Solo soy un militante nacionalista entre muchos otros", explicó Breivik. "Si no se satisfacen nuestras peticiones y si el partido laborista no cesa de destruir la cultura noruega, volverá a ocurrir", afirmó emocionado el acusado, al recordar los atentados que perpetró en la capital noruega y en la isla de Utoya.

Presentándose como "soldado" en guerra para proteger a "los noruegos de cepa" contra "la invasión musulmana", el extremista reconoció los hechos pero rechazó declararse culpable y explicó que su "organización" fue fundada con otros tres militantes nacionalistas europeos –cuyas identidades no quiso revelar– en un encuentro en Londres en 2002.

Breivik lamentó que "la acción por encima de todo patética de los militantes nacionalistas en Europa desde la Segunda Guerra mundial" y dijo que desea desde "un punto de vista metodológico" que los activistas se inspiren de Al Qaeda, una "organización revolucionaria más lograda", según refirió.

La mayoría de los familiares de las víctimas se pronunciaron este miércoles a favor de que se permita a Breivik hablar tanto tiempo como lo desee, aunque sea doloroso escucharlo justificar su matanza.

Sin embargo, uno de los abogados que representan a los familiares, Christian Lundin, criticó que a Breivik se le haya permitido leer durante casi una hora y media, cuando se le habían asignado solo 30 minutos.