(TMZ)
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Desde que quedó embarazada, ha luchado con su peso, ya que subió 25 kilos desde su embarazo, aunque reconoció que no trabaja para tener el cuerpo de una supermodelo.

Según el diario Daily Mail, la cantante confesó que se dedicó a disfrutar su primer embarazo y que no se cohibió de ningún antojo.

Sin embargo, desde que tuvo a su hija Maxwell Drew en mayo pasado, Simpson se enfrenta cada día a la báscula, pues hace unos meses firmó un contrato con la marca Weight Watchers por US$4 millones.