Miles de personas se dieron cita hoy en la apertura de la 45 edición de Comic-Con, la convención anual más importante de la ciudad de San Diego, en California (), que durante cuatro días se rinde ante personajes como superhéroes y zombies.

Este popular evento, de cuatro días, dejará más de 177 millones de dólares este año en la ciudad, de los cuales casi 80 millones saldrán de los bolsillos de los 130,000 asistentes a la convención que llenan restaurantes, hoteles y las calles del centro urbano.

¿QUIÉNES LA VISITAN?El perfil de los que visitan Comic-Con ha evolucionado desde sus inicios en 1970. De ser una pequeña reunión de fanáticos del cómic ha pasado a convertirse en una cumbre de la cultura pop para todas las edades.

Por los largos pasillos del Centro de Convenciones no es raro encontrarse a padres primerizos cargando con un recién nacido, empujando un carrito de bebé o, como es el caso de Erik Jensen, aleccionando a su hijo Kevin para que deje de darle golpes a una estatua de con su martillo de Thor.

En muchos casos son los padres los que introducen a sus hijos en la afición por el género fantástico. En otras ocasiones, el interés por este evento se contagia en pareja.

Así le ocurrió a Laura Mendívil, mexicana de 29 años, que desde 2007 cruza la frontera desde Tijuana, ciudad donde vive, para conocer en primera persona las novedades de las superproducciones de Hollywood antes que nadie.

A pesar del aforo, la demanda para conseguir una de esas localidades es tal que la única forma de garantizarse el acceso es comenzar a hacer cola la noche antes. Una práctica habitual en Comic-Con.

En los últimos años, los expositores de los estudios de y las cadenas de televisión han tomado el centro del Centro de Convenciones, donde solo resisten las grandes firmas de cómic como , DC Comics o Dark Horse, mientras que el resto se conforma con ocupar un lugar secundario.