Asian young man in lonely and depressed action and holding head in hands and see glass of beer in pub and restaurant with low light place, depression and drinking concept
Asian young man in lonely and depressed action and holding head in hands and see glass of beer in pub and restaurant with low light place, depression and drinking concept

Para nadie es un secreto que una de las consecuencias de beber en grandes cantidades, lejos de volverte el alma de la fiesta, es la de emborracharte.

El grado de alcohol en la sangre aumenta las coordinaciones y los reflejos empiezan a fallar, un extraño mareo da la sensación de que el piso se mueve y seguramente terminas dormido en los lugares menos cómodos.

Pero fuera del espectáculo que seguramente diste, el órgano que sufre de manera particular cuando uno está borracho es el hígado, pues el consumo de alcohol es el responsable de una gran cantidad de enfermedades y trastornos hepáticos. Es por eso que evitar este tipo de bebidas reduce considerablemente las probabilidades de sufrir de enfermedades relacionadas con uno de los órganos más grandes de nuestro cuerpo.

Sin embargo, existen enfermedades que no requieren necesariamente del consumo de alcohol para presentarse en una persona. Se trata de los casos de la ‘enfermedad del hígado graso no alcohólico’ (NAFLD por sus siglas en inglés), que como su propio nombre indica, no se necesita haber consumido este tipo de bebidas.

Los investigadores, liderados por Jing Yuan, investigaron el caso de un hombre que padecía de NAFLD severo y que además presentaba todos los síntomas de una borrachera cada vez que consumía alimentos altos en azúcar, pero nada de alcohol.  (Getty)
Los investigadores, liderados por Jing Yuan, investigaron el caso de un hombre que padecía de NAFLD severo y que además presentaba todos los síntomas de una borrachera cada vez que consumía alimentos altos en azúcar, pero nada de alcohol. (Getty)

¿ALCOHOL PRODUCIDO POR NUESTRO CUERPO?

Pero si una personas presentara todos los signos de una borrachera sin haber consumido ningún tipo de alcohol, ¿es posible que esta sustancia se haya generado directamente en su organismo? La respuesta parece ser que sí, según un estudio realizado por un equipo de científicos del Instituto de Pediatría de la Capital de China y publicado en .

Los investigadores, liderados por Jing Yuan, investigaron el caso de un hombre que padecía de NAFLD severo y que además presentaba todos los síntomas de una borrachera cada vez que consumía alimentos altos en azúcar, pero nada de alcohol.

Este caso se conoce como síndrome de la autocervecería, y lejos de sonar bien para los amantes de la cerveza, esta es una enfermedad que puede traer graves consecuencias.

¿Emborracharte sin alcohol? El caso de este hombre demostró que es posible. (Getty)
¿Emborracharte sin alcohol? El caso de este hombre demostró que es posible. (Getty)

EL SÍNDROME DE LA AUTOCERVECERÍA

Las personas que padecen de este síndrome son aquellas que tienen infecciones provocadas con levaduras, que son microorganismos unicelulares que producen enzimas capaces de provocar la fermentación alcohólica de los hidratos de carbono.

Básicamente lo que les sucede a estas personas es que estos microorganismos alojados en sus intestinos, fermentan el azúcar ingerida y la fermentan para que se convierta en alcohol.

Sin embargo, al momento de realizarle las pruebas para detectar las levaduras en los intestinos del paciente investigado, lo que llamó la atención es que estas dieron negativo para estos microorganismos. Además, el hombre no respondía a los fármacos suministrados.

Las personas que padecen de este síndrome son aquellas que tienen infecciones provocadas con levaduras, que son microorganismos unicelulares que producen enzimas capaces de provocar la fermentación alcohólica de los hidratos de carbono. (Getty)
Las personas que padecen de este síndrome son aquellas que tienen infecciones provocadas con levaduras, que son microorganismos unicelulares que producen enzimas capaces de provocar la fermentación alcohólica de los hidratos de carbono. (Getty)

MISTERIO RESUELTO

Finamente, los doctores descubrieron que el alcohol que el hombre producía provenía de unas bacterias intestinales específicas llamadas Klebsiella pneumoniae.

Estas bacterias son las responsables de la neumonía, pero también suelen encontrarse en la flora intestinal de las persona sin causar mayores problemas médicos. Producto de su metabolismo, estas bacterias siempre producen alcohol en cantidades tan pequeñas que no representan ningún daño.

Sin embargo, en los pacientes con NAFLD, la cantidad de alcohol producida por estas bacterias era de cuatro a seis veces mayor, hecho que explicaba los extraños síntomas de borrachera.

Los científicos están estudiando las formas para frenar a este tipo de bacterias. Por el momento, el único tratamiento es reducir considerablemente la ingesta de azúcares en los pacientes afectados.

TAGS RELACIONADOS