Watch Dogs 2 es un claro ejemplo de cómo desarrollar un sandbox que funcione bien. (Sony)
Watch Dogs 2 es un claro ejemplo de cómo desarrollar un sandbox que funcione bien. (Sony)

En esta ocasión, nos tocará asumir el rol de Marcus Holloway, quien se 'destapa' como hacker. Partiendo de esto, Ubisoft crea un universo que logra 'atraparnos' desde el inicio.

Otro elemento importante de este juego es la corporación Blume, que controla a la sociedad mediante el sistema operativo ctOS 2.0. También destaca el grupo de hackers DedSec, que lucha al más puro estilo de un Robin Hood moderno. Podríamos afirmar que este título será un juego perfecto para los jóvenes de los 90: los más 'frikis' y 'millennials'.

Otro de los puntos fuertes de Watch Dogs 2 es, sin lugar a dudas, el manejo y planteamiento de sus misiones. Siempre tendremos nuevos momentos; además, el factor sorpresa estará a la orden del día.

Todo esto se debe al excelente trabajo que Ubisoft hizo en el desarrollo de San Francisco: una urbe repleta de tecnología de vanguardia que tiene en Silicon Valley –con Google, AMD y Oracle, entre otros– a grandes potencias como base para la elaboración de esta saga. También será el lugar en donde el hackeo será nuestra principal herramienta. Asimismo, tendremos tiendas de ropa y armas.

El modo on-line redondea esta entrega, ya que podremos pasar diversas misiones junto con otro compañero. Ni qué decir de un soundtrack con grupos de lujo.

Gráficamente es estable. Al mismo tiempo es un verdadero espectáculo de colores e iluminación. Watch Dogs 2 es un claro ejemplo de cómo desarrollar un sandbox que funcione bien y sea genial. Una mención aparte merece el trabajo de doblaje, que es muy bueno.

Ubisoft ha logrado hacer un tremendo título, con identidad propia y, en especial, en términos de hackeo, un elemento tan diferenciador que le da un carisma personal a la misma franquicia.

TAGS RELACIONADOS