"El Perú podría tener en las próximas elecciones generales entre 25 y 30 candidaturas presidenciales", advierte Alfredo Torres. (@photo.gec)
"El Perú podría tener en las próximas elecciones generales entre 25 y 30 candidaturas presidenciales", advierte Alfredo Torres. (@photo.gec)

En las elecciones generales de 2021 participaron 18 candidatos presidenciales. La dispersión fue tan grande que los dos candidatos que pasaron a la segunda vuelta sumaron apenas el 26% de los votos emitidos. A pesar de que solo 10 partidos pasaron la valla del 5% para mantener su inscripción vigente, en la actualidad el Registro de Organizaciones Políticas del JNE lleva ya inscritos 24 partidos políticos. Si sumamos a los que están todavía en trámite, el Perú podría tener en las próximas elecciones generales entre 25 y 30 candidaturas presidenciales.

El antídoto para que tal explosión de candidaturas ocurra ya existe y se llama elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Su instauración en el Perú fue aprobada en 2019 (Ley 30998). Sin embargo, su desarrollo ha sido suspendido en dos oportunidades: la primera, para las elecciones generales de 2021, por el COVID-19; la segunda, para las elecciones regionales y municipales de 2022, por limitaciones logísticas para organizarlas.

Las PASO cumplen dos propósitos: 1) que los candidatos de cada partido sean elegidos democráticamente, no mediante poco transparentes elecciones de delegados y 2) que los partidos con escaso respaldo sean eliminados de la contienda, lo que permite reducir la dispersión electoral.

Las recientes elecciones PASO de Argentina son un buen ejemplo del proceso y sus implicancias. Puede haber candidatos únicos —como fue el caso de Javier Milei, candidato de la coalición La Libertad Avanza— o puede haber varios candidatos internos —como ocurrió con la coalición Juntos por el Cambio, donde Patricia Bulrich le ganó la candidatura a Horacio Rodríguez—, pero en cualquier caso cumplen el propósito de reducir las opciones. Solo cinco partidos superaron la valla de las PASO y podrán participar en las elecciones generales argentinas.

Según una encuesta de Ipsos/Perú21, tres de cada cuatro electores están de acuerdo con la idea de tener elecciones primarias y simultáneas para elegir a sus candidatos. Si la primera vuelta de las elecciones generales está prevista para abril de 2026, las elecciones primarias deberían ser en noviembre de 2025, de manera que las candidaturas definitivas se inscriban a fines de diciembre, como en procesos anteriores. Un beneficio colateral de este proceso es que los electores empezarían más temprano a conocer a los candidatos y la prensa a investigarlos, lo cual permitiría una segunda depuración, sobre todo en las listas parlamentarias.

El riesgo es que el Congreso acuerde una nueva postergación de las PASO. En algunos casos, porque los “dueños” de algunos partidos prefieran seguir eligiendo a dedo a sus candidatos o, peor aún, negociar las candidaturas cuando se trata de “vientres de alquiler”. En otros casos, porque bancadas parlamentarias de partidos muy debilitados no quieran poner en evidencia su escasa capacidad de convocatoria en las elecciones primarias. La sociedad civil y la opinión pública tienen que estar alertas para evitar que la democracia peruana se quede nuevamente sin las PASO.