Queremos que hable Toledo
Queremos que hable Toledo

Si él (Osmán Morote) cumple las normas establecidas en la ley, que lamentable dio el gobierno de Alejandro Toledo, y sale, no hay nada qué hacer. Son las consecuencias que se advirtieron en su momento y que nadie hizo caso. Todo es parte de la típica acción del caviaraje alrededor de Toledo: se flexibilizó el régimen carcelario, se flexibilizaron las condiciones para redimir la pena y todo dirigido a los terroristas. Por eso, durante el gobierno de Alan García, derogamos ese decreto, pero los que se acogieron, como Morote, cuando cumpla las condiciones que se requieren para la acumulación de los días y la reducción de la pena, legalmente tendrá derecho a salir. No hay nada qué hacer. Esto es consecuencia de los actos políticos, pero como yo soy demócrata, respeto lo que dicen las leyes aunque no me gusten. Hoy ya no está vigente esa ley, pero estuvo cuando él se acogió. Por lo tanto, pidamos las explicaciones de este caso a Toledo.