El presidente ruso, , tuvo que escuchar hoy, día de su cumpleaños 60, tanto duras críticas como felicitaciones, en una jornada en la que se produjeron además numerosas detenciones en Moscú y San Petersburgo, donde se realizaron protestas contra el régimen.

Ante las exposiciones especiales y los conciertos de gala previstos para hoy en honor al presidente, los detractores del gobierno aseguraron estar ante un "culto personal como en Corea del Norte", informó la agencia DPA.

El politólogo Gleb Pavlovski lamentó la "profunda brecha entre la cúpula estatal y la sociedad" desde el regreso de Putin al Kremlin, en mayo de 2012.

No obstante, el jefe de Estado, que celebra su cumpleaños en San Petersburgo, también recibió felicitaciones de su primer ministro, , y de presidentes de ex repúblicas soviéticas.

Medvedev le regaló un libro del artista Alexander Benois (1870-1960). Desde la oposición, en cambio, a Putin le llegaron zapatillas para la casa y un banco de parque para que "se retire", pues los 60 años es la edad oficial para jubilarse en Rusia.

El propio Putin declaró en una emisión especial en la televisión estatal que la oposición "no hace más que chillar", y subrayó que la mayoría de rusos lo respalda.

Otros gobernantes, como la canciller alemana, , se dirigieron por escrito al jefe de Estado.