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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Además, toda la región austral de América –según bulas y tratados– estuvo sometida a la jurisdicción de España. En 1749, España supo de la intención de Gran Bretaña para establecerse en Las Malvinas, pero logró que ese país desistiera. Algo parecido sucedió con Francia, que terminó reconociendo la soberanía española en esas islas. En 1770, España expulsó a ocupantes ingleses establecidos secretamente en las islas. En 1790, Reino Unido se comprometió a no establecerse en ningún sitio de las costas occidentales y orientales de la América Meridional ni en sus islas adyacentes.

A partir de 1810, las Malvinas fueron consideradas parte integrante del territorio heredado de España. En 1820, un marino argentino tomó posesión de las islas ante loberos y balleneros de distintas nacionalidades (entre otros, 'gringos' e ingleses). La noticia fue publicada en el Times de Londres el 3 de agosto de 1821. En 1829, Argentina creó la Comandancia Política y Militar de las Malvinas, y el 3 de enero de 1833, una corbeta de la Marina Real Británica expulsó, por la fuerza, a las autoridades argentinas. Este acto ocurrió en tiempo de paz y sin que mediara declaración alguna. En respuesta a la primera protesta (1833), el encargado de negocios británico dijo que no estaba al tanto del proceder de su país. En 1884, Argentina propuso un arbitraje internacional que Inglaterra rechazó. Desde entonces hasta hoy, la causa argentina devino en una causa regional, y es posible que este despojo sirva para fortalecer los lazos que unen nuestras naciones.