IMPARABLE. Neymar sumó dos tantos en el torneo. (EFE)
IMPARABLE. Neymar sumó dos tantos en el torneo. (EFE)

FORTALEZA.– Neymar se unió a las protestas y a los reclamos en Brasil. Protestó contra quienes pensaron que era un invento, les respondió a los que cuestionaron su 10 en la espalda. No sacó un cartel, pisó la pelota. No lanzó insultos, hechizó miradas. El crack guio a Brasil en el 2-0 sobre México. Con el triunfo llegó la clasificación a semifinales y la revancha por la derrota sufrida ante los aztecas en la final de Londres 2012.

Neymar no demoró en mostrar su clase. A los 9' empalmó una volea de zurda y puso el balón abajo, allí donde la mano del portero Corona no iba a llegar. Cada arranque de 'Ney' arrastraba palmas en las tribunas y disparaba el miedo en el rival. Por eso casi aumenta a los 18'. Giovanni dos Santos intentó copiarlo, pero sus remates (38' y 46') no encontraron arco.

Brasil siguió dominando con la marca y salida de Paulinho y el empuje desde la zaga de David Luiz, aunque por momentos no tenía claridad. A los 93', llegó otro momento de magia cortesía Neymar: el crack cogió la pelota, le hizo un túnel a Mier y pasó entre este y 'Maza' Rodríguez antes de centrar para el gol de Jo. Proteste, Neymar. Póngase al 'Scratch' al hombro y siga inventando.