La víctima. Su mayor anhelo era curarse, pero terminó con una terrible depresión. (Facebook)
La víctima. Su mayor anhelo era curarse, pero terminó con una terrible depresión. (Facebook)

Desde que le diagnosticaron anorexia, depresión mayor y rasgos de personalidad limítrofe (inestabilidad en el estado de ánimo), Kimberly Vásquez Caviedes, de 18 años, fue consciente de la grave enfermedad que padecía.

Así, inició el tratamiento en un hospital y, debido a que este era muy lento, buscó –junto con su familia– acceder a un centro particular, pero la atención era muy costosa. Fue entonces que la joven entró en una grave crisis emocional que la empujó a tomar una fatal determinación: se quitó la vida en un hostal de Los Olivos.

Kimberly Vásquez era la mayor de dos hermanas. Tenía un peso ideal de 55 kilos para su estatura de 1.60 cm. Estudiaba diseño gráfico y desde mediados del 2012 empezó con los síntomas de la terrible enfermedad. Repetía, una y otra vez, que estaba gorda.

A fines de diciembre, su madre, Margarita Caviedes, comenzó a notar que la joven estaba perdiendo peso. Luego la descubrió cuando se provocaba vómitos.

TRATAMIENTOAnte estos síntomas, su progenitora la llevó al Instituto Nacional de Salud del Niño cuando todavía tenía 17 años. En ese momento pesaba solamente 42 kilogramos.

Tras ser diagnosticada como una paciente con anorexia, la estudiante inició el tratamiento: terapia grupal una vez a la semana, psiquiatra dos veces por semana, antidepresivos y vitaminas para estimular el apetito y elevar la hemoglobina, contó Margarita Caviedes.

En marzo –al cumplir la mayoría de edad– fue transferida al hospital Cayetano Heredia. Fue entonces que su tratamiento comenzó a retroceder. Las citas al psiquiatra eran esporádicas. Recién para este martes 16 de julio le habían programado una terapia psicológica, precisó Caviedes.

En esos altibajos de la enfermedad, la joven intentó suicidarse el 16 de mayo. A raíz de este hecho, decidió acudir a un centro particular donde le pidieron mil dólares por admisión y 1,800 soles por el internamiento. La familia no contaba con esa suma.

Así, la tarde del sábado, Kimberly Vásquez se escapó de su charla de catequesis. Sus padres denunciaron su desaparición. Finalmente, la tarde del lunes, la estudiante fue encontrada sin vida en un hostal de Los Olivos: había ingerido vino mezclado con un raticida. Recién fue identificada el jueves.

ESPECIALISTALa psicóloga Carmen González señaló que, si bien existen factores genéticos (30%) que predisponen a padecer estos trastornos, también se dan por dificultades emocionales como la baja autoestima.

Sostuvo que, para prevenir esto, los padres tienen que darles a sus hijos un afecto superior al que ellos recibieron, tener cuidado cuando se dirigen a ellos y mucha tolerancia.

"Deben estar pendientes de su autoestima. En el caso de que detecten que presentan vómitos provocados, deben llevarlos al especialista y hablar claro y directo con ellos", manifestó González.

TENGA EN CUENTA

- El que padece anorexia tiene un fuerte trastorno en la percepción de las cosas. Kimberly se veía siempre gorda y permanecía aislada.

- Margarita Caviedes, madre de la joven, pidió a las autoridades que se instale un programa especializado en tratamiento de anorexia en los hospitales.