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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Defendemos algo que, además de creer justo, nos resultaría imposible no defender, pues la mayoría creemos que la humanidad tiene un alternativa mejor que la que está ofreciendo el actual modelo de sociedad.

Podemos discrepar en cuanto a los caminos a seguir, pero sí estamos absolutamente convencidos de que el que han elegido los patrocinadores del SÍ es el único que propone una vuelta atrás para seguir con las mañas arteras de la política tradicional.

Ya el haber pedido la revocatoria sin argumentos, y con un JNE que algún día deberá rendir cuentas de sus actos, es un acto que nos retrotrae al peor de los hábitos de la política tradicional y que se apoya para hacerlo, vaya paradoja, en el odio que ellos mismos han sembrado hacia el poder constituido.

Advierto que un funcionario inescrupuloso es una bestia peligrosa, pero más peligrosa es cuando ha perdido sus privilegios y está dispuesto a todo, como lo estamos viendo, por recuperarlos.

La moral, que en algún momento puede haber tenido, es dejada de lado tras el argumento falaz y mentiroso –que a veces ellos mismos terminan por creerse– de que lo hacen "en beneficio de los otros". La expresión "los otros" sirve, a veces, para denominar el propio bolsillo, la propia cuenta bancaria o los intereses del minúsculo grupo que los rodea. El triunfo del SÍ significará una derrota enorme para la cultura democrática del país y, ni qué decir, para el mejoramiento y la modernización de esta ciudad.