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SHIRLEY ÁVILAlavila@peru21.com

Si usted creía que su correo electrónico era totalmente seguro, es mejor que preste mucha atención. Los delincuentes cibernéticos que operan en nuestro país han encontrado una nueva forma para apoderarse de fuertes sumas de dinero: se trata de la 'clonación' de mails.

El blanco de este nuevo tipo de fraude electrónico son hombres de negocios que acostumbran a realizar importantes transacciones financieras a través del ciberespacio.

El coronel Víctor Meza Gil, jefe de la División de Investigación de Alta Tecnología, explicó que, en los últimos años, la mayoría de empresarios opta por recurrir al avance de la tecnología para coordinar y cerrar rentables negocios. Lo hacen a través de sus correos electrónicos.

Sin embargo, este medio –que se creía que era invulnerable pues no pueden existir dos mails iguales– ha sido tomado por la delincuencia.

Pero, ¿cómo hacen? Sucede que si usted tiene el correo marioleonor2015@marketing.org, los hampones crean uno muy parecido. Así, reemplazan la vocal 'O' por el número cero (0) en el nombre del usuario. En el caso de la letra l, es cambiada por el número uno (1). De manera que el correo quedaría de esta forma: marioleonor2O15@marketing.org.

Es decir, solo varía una letra o número y, a simple vista, pareciera que es la misma dirección. Así, usted podría seguir brindando información valiosa y personal al destinatario equivocado.

BLANCOS DE FRAUDEEsta modalidad de fraude ha sido detectada en diversos países y, en el caso del Perú, el Ministerio Público ya ha recibido tres denuncias entre junio y julio últimos.

Una de las empresas agraviadas fue Shurtape Perú S.A., ubicada en la avenida Minería 141, en Santa Anita, que importa diversos productos como silicona, pintura en spray, cinta adhesiva de PVC, bolígrafos, entre otros.

La denuncia fue presentada en la 22º Fiscalía Provincial Penal de Lima por el representante legal de la compañía, José Lara Paredes. En ella precisa que la firma empresarial fue estafada por US$50 mil luego de que realizara un depósito a un banco, en Taiwán, por la compra de unos productos.

Se supo que la citada firma le hizo un pedido a una empresa en China por el referido monto. La mercadería fue solicitada vía correo electrónico. Todo transcurría como de costumbre hasta que –desde el extranjero– le enviaron un mail a Shurtape Perú S.A. en el que le especificaban que el pago del dinero debía hacerse a una nueva cuenta bancaria en Taiwán. Así, los empresarios peruanos efectuaron el depósito sin sospechar nada extraño.

Sin embargo, debido a que el tiempo pasaba y la mercadería no llegaba, los representantes de Shurtape Perú se pusieron en contacto con la compañía de China. Esta última les informó que no se había cancelado la compra y que tampoco tenían cuentas en bancos de Taiwán.

Las únicas pruebas con las que cuenta la parte agraviada son los correos electrónicos. Los otros dos casos son bastante similares.

SABÍA QUE

- Antes, los ciberdelincuentes solo accedían a los correos electrónicos a través de los hackers. Sin embargo, ante esta nueva modalidad, es necesario sospechar de todos los mensajes.

- En el caso de las empresas que realizan importantes transacciones financieras, es mejor tener más de un canal de comunicación con las otras entidades.

- No deben responder desde el mismo mensaje recibido. Hay que orientar al asistente o la secretaria para que confirme las transacciones vía telefónica.