Al escuchar pedido reaccionó con una sonrisa. (Reuters)
Al escuchar pedido reaccionó con una sonrisa. (Reuters)

La Fiscalía de Oslo consideró hoy que el asesino confeso no es imputable por los asesinatos de 77 personas el año pasado y solicitó su internamiento en un hospital psiquiátrico.

En su alegato final en el proceso, el fiscal Svein Holden señaló que ante la duda sobre el estado mental del acusado había que inclinar la balanza a su favor y por ello solicitó una pena de custodia de 21 años para el extremista, que reaccionó con una sonrisa.

Breivik mató el 22 de julio de 2011 a ocho personas con un coche bomba y luego disparó de forma arbitraria con dos armas y asesinó a otras 69 que participaban en un campamento juvenil del partido socialdemócrata en .

Previamente, la otra fiscal, Inga Bejer Engh, aseguró que Breivik actuó solo e impulsado por "fantasías de violencia y muerte". En su opinión, el extremista se inventó su pertenencia a una supuesta Orden de los Caballeros Templarios.

Las declaraciones del acusado sobre sus ideas políticas "mostraron la trágica imagen de un hombre joven que se ve como parte de una red que no existe".

Al inicio del discurso, la fiscal indicó que los protagonistas del proceso de diez semanas fueron los supervivientes y los familiares de las víctimas, que con sus testimonios permitieron que juicio transcurriera de forma "moderada y digna".

Tras el alegato de la defensa y unas palabras finales de los supervivientes y de familiares de las víctimas, también Breivik tendrá un turno para hablar. Ha pedido que sea una hora. El fallo será anunciado el 20 de julio o el 24 de agosto.

SALUDO NAZIAntes de ser esposado y sacado de la sala por los policías, Breivik se levantó, se golpeó el pecho con el puño cerrado y tendió el brazo derecho, que hizo los tres primeros días de su proceso y al que renunció más tarde por pedido de sus abogados.