(Reuters)
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amenazó hoy con atacar las bases militares de en Japón y Guam para responder a los vuelos de entrenamiento de bombarderos estadounidenses B-52 en Corea del Sur.

"No podemos tolerar que Estados Unidos realice ejercicios de ataques nucleares tomándonos por objetivo y presentándolos como serias advertencias", declaró un portavoz del mando supremo del Ejército norcoreano.

Esas maniobras, en parte virtuales, movilizan a miles de soldados (10,000 surcoreanos y 3,500 estadounidenses). Corea del Norte considera que se trata de un ensayo general para invadir el país.

"Estados Unidos no debería olvidar que la Anderson Airbase de Guam, de donde despegan los B-52, al igual que las bases navales en la isla principal de Japón y en Okinawa, están todas al alcance de nuestros ataques", declaró el vocero militar en un comunicado transmitido por la agencia norcoreana KCNA.

No es la primera vez que Estados Unidos realiza vuelos de entrenamiento de bombarderos en el cielo surcoreano, pero en esta ocasión Washington quiere enviar "una señal muy fuerte" de su compromiso junto a su aliado, Seúl. Pyongyang advirtió que respondería de manera "vigorosa" si continuan esos vuelos de B-52.

"Si el enemigo nos amenaza con armas nucleares, nosotros responderemos con ataques nucleares más potentes todavía", agregó el portavoz del ejército norcoreano.

EL COHETEEn el origen de este contexto explosivo está el exitoso lanzamiento de un cohete de Corea del Norte en diciembre y que Seúl y sus aliados consideraron como un misil balístico. A este lanzamiento le siguió en febrero un tercer ensayo nuclear, al que el Consejo de Seguridad de la ONU respondió con nuevas sanciones contra Pyongyang.

Frente a esta nueva votada por el Consejo de Seguridad de la ONU a principios de marzo, Corea del Norte amenazó con llevar a cabo un ataque nuclear "preventivo".

Por su parte, Japón aseguró que mantendrá la estrategia establecida junto Estados Unidos y Corea del Sur, sus aliados, "independientemente de los recientes comentarios de Corea del Norte", que tildó de "actos de provocación".