“La crisis económica, la incertidumbre y las marchas de noviembre generaron preocupación a un grupo de personas”, dice Sofía Navarro de Dando+.
“La crisis económica, la incertidumbre y las marchas de noviembre generaron preocupación a un grupo de personas”, dice Sofía Navarro de Dando+.

La depresión, ansiedad y el pánico son problemas serios que muchas veces no les damos la importancia debida. Nos dejan heridas invisibles que puedan afectar nuestras relaciones familiares, sociales y el desempeño laboral. Sofía Navarro es psicóloga y desde muy joven cree que la salud mental debe ser tomada con mayor atención. Fue así que con sus compañeros de la Facultad de Psicología de la Universidad Piura decidieron tomar cartas en el asunto para generar un cambio.

En 2015, y con solo 19 años, Sofía y sus amigos crearon Dando+, una asociación civil dedicada a ayudar a peruanos en situación de vulnerabilidad en temas psicológicos. Desde entonces, el proyecto ha crecido y, a la fecha, cuenta con 107 voluntarios, entre profesionales y estudiantes de psicología de diferentes universidades. Sus resultados son tremendos pues han logrado beneficiar a más de 2,000 personas en varios puntos del país. Este mérito los ha llevado a ganar el premio Próceres del Bicentenario. La pandemia del coronavirus no los ha detenido en su labor de ayudar a los demás.

¿Cuál es el estado de la salud mental en tiempos de COVID-19?

Actualmente no tenemos la cifra por las restricciones aplicadas por la pandemia. Pero sí sabemos por las personas que piden atención para asuntos de salud mental en redes sociales que los niveles de ansiedad han aumentado y en la segunda ola en la que estamos ellas experimentan mucha irritabilidad, violencia y frustración por no saber cómo manejar la situación.

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¿Qué observaron en la primera ola?

A partir de una investigación que hicimos, notamos que las personas tenían insomnio y niveles de ansiedad muy elevados. También ataques de pánico por la preocupación de la situación de la pandemia en general. También creían tener COVID-19 porque pensaban que tenían algunos síntomas pero en realidad eran sintomatologías psicosomáticas.

¿Cómo pudieron atender estos casos?

Fue todo un proceso porque cuando empezamos Dando+ hacíamos trabajo de campo. Íbamos a comunidades, teníamos proyectos y de pronto todo se pone en pausa indefinida por el coronavirus. Dos semanas después que empezó el primer confinamiento empezamos a ofrecer acompañamientos psicológicos virtuales. No habíamos planteado hacerlo de esa manera pero teníamos que ayudar a las personas que requerían atención.

¿A todos los contactaban por redes sociales?

Sí, venían a nosotros por ese medio. También otras organizaciones les compartían nuestros avisos por redes y las personas nos contactaban por ahí. También equipos de fútbol como el Sport Boys. Los futbolistas también nos contactaron. Cuando aparece la pandemia, la salud mental ha cobrado un montón de importancia porque nos hemos sentido afectado en algún nivel por temas psicológicos.

¿Los principales beneficiarios de Dando+ son niños?

No. Tenemos el sistema de atención de que no hay una población específica. Nuestra meta como organización es cambiar la salud mental del Perú. Suena muy general pero siempre nos hemos ocupado en eso. Antes teníamos proyectos con niños, mujeres, adultos y adultos mayores. Nunca nos hemos centrado en una sola población. Ahora, en pandemia, atendemos al público en general. Y los que nos buscan por redes sociales tienen entre 28 y 30 años.

¿Qué le preocupaba a este grupo?

La crisis económica, la incertidumbre y también las marchas que hubo en noviembre del año pasado. Por ejemplo, había un grupo que fue a marchar y estaban preocupados por lo que vivieron, las acciones de la Policía, la muerte de Bryan e Inti, y que su familia podría estar en riesgo de contagio porque fueron a las protestas. También había otro grupo que estaba en contra de esa marcha, y estaban frustrados por toda la situación.

¿Cómo podemos adaptarnos al actual confinamiento?

En cada proceso el ser humano tiene resistencia al cambio. No nos gusta adaptarnos, preferimos estar tranquilos en nuestra zona de confort. Entonces, esta nueva fase genera incertidumbre. Ahora se preguntan qué sucederá con la vacuna. Hay tantos pensamientos catastróficos que genera angustia en la población. Pero lo más importante en todos los casos es informarnos y centrarnos en el presente. Mantener la calma y trabajar con todas las herramientas a nuestra disposición, tomando las cosas paso a paso. No anticipando un futuro que no conocemos.

¿Qué motiva a los voluntarios de Dando+ a participar en sus actividades?

Siempre hay una historia que mueve a cada voluntario para que tenga la pasión por querer ayudar a otro. Ellos quieren ayudar porque le es tan esencial como respirar. Según lo que los motiva, escogen los distintos voluntariados. Si tienen familiares con cáncer, prefieren atender en centros oncológicos. Existe un sufrimiento detrás y por ello quieren generar un cambio.

¿Y a ti, qué te motiva?

Tengo esta historia de que mi papá tienen un problema de salud mental severo. Mi padre tiene un trastorno de tendencia psicótica, puede romper con la realidad. Por muchos años se comportaba de una manera extraña. No se le dio el tratamiento necesario y tuvo un deterioro cognitivo y tiene pérdida de memoria. No quisiera que eso suceda con otras personas. Por eso me gustaría que las familias tengan información sobre cómo atender a sus familiares. Es casi un deber ayudar, no podría no hacerlo.

En el año del Bicentenario, ¿qué falta cambiar en el país para atender la salud mental?

Ya está cambiando y para bien. En el 2019 han salido muchas leyes a favor de la salud mental. El Estado debe seguir metiéndole más punche, tener más centros comunitarios y profesionales. Especialmente en provincias, donde son bastante precarios.

DATOS:

“Soy Sofía Navarro, tengo 24 años y soy psicóloga de la Universidad de Piura. Soy cofundadora de Dando+ y la directora del voluntariado. También realizo consultas psicológicas privadas desde casa y además laboro en instituciones del Estado”.

“En Dando+ realizamos sesiones de acompañamiento psicológicos gratuitas, sobre contención emocional en necesidades concretas de las personas en cada comunidad. También realizamos sesiones por una tarifa social de S/20”.

“Por la pandemia del COVID-19 en Dando+ también hemos atendido a adultos mayores. Ellos tenían el problema de que estaban pasando el confinamiento solos. Sus familias no los podían visitar. Además de ello, estaban desinformados. Para colmo, les llegaban cadenas a sus WhatsApp con noticias falsas y les preocupaban muchísimo”.


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