En algunas artes marciales lo más importante para demostrar que estás mejorando es derrotar al enemigo que te ponen al frente. Sin embargo, existen artes marciales que rompen con estos estereotipos; por ejemplo, el kendo y el Iaido.

"El kendo es un arte marcial y deporte japonés que etimológicamente significa 'el camino del sable'. En ella se enfrentan dos personas equipadas con una armadura y una espada de bambú", explica Frederick Morán, profesor peruano de kendo y Iaido.

CONOCIENDO EL ARTEMorán precisa que el kendo va más allá de derrotar al enemigo. Si bien su origen se remonta a la época de los samuráis –donde se practicaba para aprender a matar al oponente–, el kendo logró madurar con el tiempo hasta cumplir una función más filosófica.

Motivado por las series de samuráis, Morán tuvo su primer contacto con el kendo a los 21 años. "En el Peruano-Japonés vi a personas con trajes raros y palos de madera que se golpeaban unas a otras. El profesor Giovani Rodríguez me invitó a participar en una de sus clases y con el tiempo logré aprender el verdadero significado del kendo", comenta.

"Lo más importante en el kendo es vencerse a uno mismo. Cuando estás frente a tu contrincante, en realidad estás enfrentando a tus propios temores, a tu inseguridad, a tu desesperación. Mientras más fuerte sea tu mente, más potente será tu ataque", expresa Frederick Morán.

Por otra parte, el Iaido es exclusivamente un arte marcial que, desde su origen hasta la actualidad, consiste en controlar la mente y el cuerpo. "El Iaido es el arte de desenvainar la katana japonesa. Es como tener un pincel y dibujar, pero con la katana", manifiesta Morán. "De qué sirve una espada de bambú si con una pistola te pueden matar, me dicen algunos, y es que no ven el lado psicológico de estas artes marciales", indica.

Habría que preguntarse qué pesa más: crecer uno mismo como persona o vencer a quien te ponen al frente. Si eliges lo primero, el kendo y el Iaido te pueden ayudar.

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