Masiva asistencia en las urnas. (Reuters)
Masiva asistencia en las urnas. (Reuters)

ADEN/SANÁ (Reuters).– Los yemeníes consagraron la salida de Ali Abdullah Saleh –luego de 33 años en el poder– al votar a favor de su vicepresidente, quien asumirá la Presidencia con la misión de sacar al país de la pobreza, el caos y el peligro de una guerra civil.

El vicepresidente Abd-Rabbu Mansour Hadi –único postulante– calificó la votación como un avance para dejar atrás meses de protestas contra el gobierno de Saleh, aunque los hijos y sobrinos de este siguen comandando unidades clave del Ejército y agencias de seguridad.

La jornada, marcada por la violencia, dejó 10 muertos, pese a que Yemen es el primer país árabe en donde un levantamiento popular conduce a una solución negociada.