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Lucía de Althaus,Opina.21quererteatiperu21@gmail.com

Claro que genera impotencia ver a los chicos desperdiciando tantas horas frente a la computadora o con el celular, sumergidos en conversaciones y temas que francamente nos parecen absurdos, tontos y hasta frívolos. Pero es importante entender que estos medios son el barrio de antes, es la plataforma en donde ocurren encuentros, desencuentros, amores y peleas. La estrategia no es prohibirlo, sino primero aprender sobre este mundo cibernético, introducirnos en él y comprenderlo, de tal manera que nos sintamos un poco más cerca del mundo de nuestros hijos. Y lo segundo es limitarlo a unas horas al día, ofreciéndole a cambio otro tipo de vinculación más afectiva y real, como cenar juntos, salir de compras y conversar o, simplemente, pasar tiempo agradable en familia, de tal manera que no sienta que el Facebook es su hogar, el único lugar en donde se puede vincular con otros.