MAL EJEMPLO. Excocalera tiene como sello personal la violencia. (Perú21)
MAL EJEMPLO. Excocalera tiene como sello personal la violencia. (Perú21)

La sinuosa 'trayectoria' política de la excongresista nacionalista Nancy Obregón está plagada de escándalos, cada cual más bochornoso e indignante que el anterior. Muchos recordamos aún el vergonzoso incidente de su abrupto ingreso al hemiciclo del Parlamento en junio de 2006. Entonces, Obregón y un grupo de legisladores electos irrumpieron para impedir el debate del TLC con Estados Unidos, vociferando y a empellones, llevándose de encuentro a un agente de seguridad que terminó con el tabique roto. Esa no sería la primera ni la última incursión violenta de Obregón, quien –amparándose en su inmunidad parlamentaria– en abril de 2009 se enfrentó a un contingente de la Policía y del Ministerio Público y bloqueó un operativo que tenía la finalidad de incautar insumos básicos para la elaboración de drogas. Fue en el poblado de Santa Rosa de Mishollo, en Tocache, región San Martín. Allí mismo donde dos años antes, en 2007, la Policía destruyó cuatro pozas de maceración que, según testigos, eran 'administradas' por quien fuera pareja de la exlegisladora.

Víctima del temperamento agresivo de Obregón, sin embargo, ha sido también la prensa. Meses atrás no dudó en tildar de "babosa" y "payasa" a una reportera que cuestionó la contratación de su hija Sheyla en el Congreso pese a no reunir los requisitos para el cargo. Y en febrero último, interrogada sobre sus vínculos con el terrorista 'Artemio', espetó: "Estoy cansada de tanta huevada. ¿Tú me ves con cara de terruca?". La tolerancia, por lo visto, no es una de sus virtudes.