Fidela Vásquez,Madre de policíaGONZALO PAJARESgpajares@peru21.com

Fidela Vásquez es la madre del valeroso policía Luis Astuquilca, quien, gracias a su fuerza de voluntad y coraje, resistencia y fe, sobrevivió 17 días en el VRAE escapando de las huestes de Sendero y de la dura geografía. En esos durísimos 17 días, Fidela nunca perdió la esperanza de recuperar vivo a su hijo, y nos mostró de dónde provenían la fuerza de voluntad y coraje, resistencia y fe que salvaron a Luis. Por eso, a través de ella les rendimos un homenaje a todas las madres del Perú.

¿Cómo era Luis de niño?Como todo niño, extrovertido, inquieto, llorón, muy llorón. Su carácter, que es bastante fuerte, lo heredó del padre… pero también es buenito (ríe). Si dice algo, lo hace, es objetivo y decidido.

¿También es amiguero?Sí. Es muy querido por nuestro barrio. También es deportista: los domingos juega fútbol con su papá y, conmigo, juega vóley. Cuando no trabaja, hacemos un equipo con la familia, yo le armo las jugadas y él, como es flaquito, mata. Y le gusta apostar, mientras nosotros queremos jugar por dos soles, Luis quiere apostar diez, quince. "Ten confianza, mamá, ¿o acaso no confías en mí?", me dice. Por acá hay mucha gente que es su hincha.

¿Es una madre celosa?Más o menos. A mis hijos les he dado bastante confianza.

¿Ha tenido muchas nueras?No he conocido a ninguna oficial. Luis me ha presentado solo amigas, pero por allí me enteraba que habían sido sus enamoradas. Habrá tenido unas tres o cuatro.

¿Luis es un buen hijo?Sí. Hasta ahora lo ha sido, ¿por qué cree que no me ha dejado, por qué siempre piensa en su familia? Ese cariño le dio fuerza para seguir adelante cuando estuvo en el VRAE.

Cuando le dijo que quería ser policía, ¿qué pensó?Ni bien terminó el colegio, le dijo a su papá que quería descansar medio año. Pero como su papá es bien recto le contestó: "No. Te pones a estudiar". Luis se presentó a Mecánica Automotriz, en el Senati, pero no la agarró. Una semana después nos dijo que quería ser policía. En la pre conoció a César Vilca. A la policía ingresó a la primera. Cuando terminó, lo derivaron a la Dinoes. Le pregunté a mi esposo qué hacían allí y él me dijo que eran fuerzas especiales que combatían al terrorismo. No me gustó, pero mi hijo estaba contento. "Voy a viajar, voy a conocer otros sitios", decía. Y no me contaba cuando salía a hacer algún operativo porque sabía que me preocupaba. Es muy reservado.

Cuando desapareció, ¿qué le daba fe para pensar que Luis seguía vivo?Yo sabía que mi hijo estaba vivo porque es un chico fuerte, joven, sano. Yo me decía: "Está por allí, esperando que lo encuentren". Por eso, exigía que lo busquen. Y siempre mantuve la fe, sobre todo porque recibí el apoyo de la vecindad, de los amigos, de la familia; hicimos vigilias, oramos bastante… siempre mantuve la esperanza.

¿Qué sentía cuando rezaba?Como pedía con mucha fe, con devoción, le decía a Dios que me haga el milagro de traerme con vida a mi hijo. Y sentía que me respondía: "Sí, tu hijo va a regresar".

Imagino que el retorno de Luis ha sido el mejor momento de su vida…Cuando nos enteramos que estaba vivo, cuando regresó, cuando lo vimos bajar del avión, sentí como si algo que estaba desvanecido en mí, renacía. Grité, salté, lloré, con mi familia, con las amistades… y sé que todo el Perú se alegró conmigo, porque toda madre haría lo mismo por su hijo. Me tocó vivirlo a mí, lo tomo como otra prueba de Dios.

¿Tiene reparos hacia el trabajo del Gobierno?Sí lo buscaron, de lo contrario no habría caídos y heridos por esta búsqueda. Quizás por otras circunstancias no llegaron al punto donde estaba mi hijo.

¿Cómo está Luis?Gracias a Dios, y a la atención que recibe en el hospital, se está recuperando. Hoy está chocho.

¿Quiere volver a su servicio?Sí, como bueno, quiere, pero yo le he dicho "nunca más", pero todo depende de él, es su decisión.

¿Cómo ve lo sucedido con César Vilca?(Suspira). Siempre estuve con la señora Reina, su madre, porque, lamentablemente, nos tocó vivir estos momentos difíciles juntas. Cuando apareció mi hijo le dije que debíamos tener fe, pero, aunque su hijo resultó caído, al menos tiene dónde llorarlo, dónde orarle, lo peor para una madre hubiese sido no encontrarlo.

¿Siente que representa a las madres peruanas?No creo. Lo que me sucedió le pudo pasar a cualquiera, y toda madre hubiese luchado hasta el último para recuperar a su hijo. Es más, como no lo encontraban, yo misma quise ir a buscar a mi hijo, pues como madre sabía que, vivo o muerto, me lo iban a entregar. Pero, la verdad, no quiero que esto le pase a ninguna madre.

AUTOFICHA

- Nací en marzo del 69, en Cora Cora, Ayacucho. Viví allí hasta los tres años, pero como mi mamá enfermó, nos mudamos a Lima. Casi toda la familia vive en Lima.

- Siempre visito Cora Cora, pues soy creyente de la Virgen de las Nieves, cuya fiesta es el 5 de agosto. En Lima he vivido en Cárcamo y Campoy.

- Fuimos cinco hermanos, uno falleció. Mi familia ha sufrido mucho: mis padres estaban enfermos y tuvimos que vivir con familiares. Yo me crié con mi tía, en Cárcamo.