Sin tregua. Congresista Castagnino se ha ratificado en sus acusaciones y pide una drástica sanción. (Alberto Orbergoso)
Sin tregua. Congresista Castagnino se ha ratificado en sus acusaciones y pide una drástica sanción. (Alberto Orbergoso)

El futuro de Javier Diez Canseco, congresista de Acción Popular-Frente Amplio, es incierto. Si bien el Pleno del Parlamento le ha impuesto una suspensión en el ejercicio de sus funciones por 90 días sin goce de haber, este plazo podría extenderse.

Todo dependerá de las conclusiones a que llegue la Comisión de Ética Parlamentaria respecto de la denuncia presentada por el legislador Juan Castagnino (Perú Posible), quien acusa a Diez Canseco de haberlo engañado para obtener su firma en un informe que lo exculpaba de inconducta ética.

Por lo pronto, el grupo de trabajo, que preside Humberto Lay, ha citado al suspendido congresista para mañana a fin de escuchar sus descargos.

El vocero de Solidaridad Nacional e integrante de la Comisión de Ética, Michael Urtecho, declaró a Perú21 que, por acuerdo de dicha instancia, ese tema será tratado con carácter prioritario.

CUERDAS SEPARADAS"Es una situación sumamente delicada porque, de acuerdo con Castagnino, se habría tratado de obtener un beneficio personal a través de la mentira", subrayó tras aclarar que este caso es totalmente independiente al del proyecto que presentó Diez Canseco para canjear acciones de inversión con acciones comunes y por el cual fue finalmente sancionado. "Son temas que van por cuerdas separadas, aun cuando hay una relación porque el documento que, según Castagnino, le hicieron firmar buscaba exculpar a Diez Canseco por la presentación del controvertido proyecto", explicó.

De otro lado, Urtecho lamentó que algunos integrantes de su bloque hayan votado en contra del informe de Ética que recomendó la suspensión de Diez Canseco, aunque reconoció que respondieron a sus convicciones personales.

DATOS

- Diez Canseco registra varios incidentes durante su desempeño parlamentario que lo han hecho acreedor de variadas sanciones.

- En 1983, siendo senador, fue suspendido por 120 días al frustrar un debate tras arrebatarle un documento oficial al relator.

- En 1998 le propinó un puñetazo en el rostro a su colega Daniel Espichán como respuesta a los agravios que este le lanzó. Fue en el debate del referéndum sobre la reelección. Lo suspendieron por 120 días.