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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Este 31 de julio Venezuela será el nuevo miembro pleno del Mercosur. Su presencia indica que este mecanismo de integración subregional tendrá las mayores reservas petroleras y el más grande reservorio de agua dulce del planeta, además de ser un formidable productor de alimentos (carnes, cereales y oleaginosas). Constituirá el quinto bloque económico del mundo.

Este hecho tiene múltiples lecturas. Una de ellas indica que la admisión de Venezuela –aprovechando la suspensión temporaria de Paraguay, cuyo Senado vetaba dicho ingreso–, es la respuesta que Brasil da a las interferencias de Estados Unidos en la región. El expresidente Lula, que hasta hace unos días era un admirado y ejemplar dirigente político, ha dicho a Chávez "tu victoria será nuestra victoria" y, por lo tanto, es posible que caiga en desgracia a los ojos de quienes antes lo elogiaban. Brasil y Venezuela han puesto en marcha importantes centros binacionales de estudio para analizar la realidad y el proceso de integración. Existe ya un proyecto para integrar el sistema de transporte terrestre, fluvial y aéreo que se extiende a la integración eléctrica y la posible construcción del postergado Gasoducto del Sur para interconectar Venezuela, Brasil y Argentina. Otro objetivo es interconectar también las cuencas del Amazonas y el Orinoco y formar así un espacio económico común en el norte de Brasil y el sur de Venezuela, cuya importancia geoestratégica será de enorme importancia, pues se extiende al Caribe como lo hacía presumir ya la reciente creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, impulsada principalmente por Brasil.