DESTROZOS. Cientos de árboles cayeron por los vientos huracanados que golpearon la capital. (Reuters)
DESTROZOS. Cientos de árboles cayeron por los vientos huracanados que golpearon la capital. (Reuters)

BUENOS AIRES (AFP).– Al menos 16 personas murieron y 20 quedaron heridas en Argentina a raíz de un fuerte temporal que causó destrozos en Buenos Aires y su periferia, informaron fuentes gubernamentales y de Defensa Civil.

En medio del granizo y la lluvia, las ráfagas de viento superaron los 120 kilómetros por hora, entre la noche del miércoles y la madrugada de ayer, derribando unos 400 árboles, señaló el director de Espacio Público de la metrópoli, Diego Santilli.

En la capital argentina, tres personas fallecieron al derrumbarse una casa de un asentamiento en la zona sur, mientras que un hombre murió "aplastado por la caída de un paredón" en el barrio de Pompeya (sur), informó el gobierno porteño.

En tanto, en la periferia de Buenos Aires, "siete personas fallecieron: seis aplastadas y una por electrocución", dijo el coordinador del Consejo Provincial de Emergencias, Luciano Timerman.

"Cuatro de esas víctimas murieron en Moreno (periferia oeste), una en Avellaneda (periferia sur), otra en La Plata (60 km al sur) y una más en Quilmes (periferia sur)", precisó el funcionario.

FUERTE TEMPORALEl ingeniero agrónomo Eduardo Sierra, especialista en Agroclimatología, explicó en radio Del Plata que el fenómeno "no llegó a ser un tornado, pero fue un temporal con vientos huracanados que terminó siendo un desastre natural. Cayeron 44 milímetros de agua en una hora. Es importante, pero tampoco es un récord", agregó.

Los vientos derribaron dos de las cuatro torres de iluminación del estadio de fútbol de Nueva Chicago, además de ocasionar destrozos en los centros deportivos de San Lorenzo y Huracán, indicaron fuentes de los clubes.

TENGA EN CUENTA

- Unas 500 personas fueron evacuadas por seguridad, pero pudieron retornar a sus casas a lo largo del día.

- Volaron los techos de varias viviendas, estallaron ventanales de edificios altos, cayeron paredes, mampostería y techos, entre otros destrozos, según testimonios de los damnificados.

- Hubo cortes de energía eléctrica en varias zonas de Buenos Aires y su periferia.