HORROR. Crimen conmocionó a pobladores del distrito de Cayma. (Jimy Tapia)
HORROR. Crimen conmocionó a pobladores del distrito de Cayma. (Jimy Tapia)

El distrito arequipeño de Cayma fue escenario ayer de uno de los crímenes más macabros ocurridos en Arequipa. Al promediar las 6:00 de la mañana, el cuerpo descuartizado de una mujer fue encontrado en dos maletas que habían sido abandonadas en la calle.

Al lugar llegaron peritos de Criminalística de la Policía quienes, tras una evaluación dactilar, identificaron a la víctima como Shirley Ponce Ascuña (33). Horas después, y en tiempo récord, los efectivos del orden detuvieron a Edwar Chani Fora (30), quien confesó haber cometido el crimen a sangre fría.

¿CÓMO OCURRIÓ?Los vecinos del lugar contaron a la Policía que muy temprano vieron a un hombre, vestido con pantalón negro, que arrastraba las dos maletas: una roja y otra ploma. Al sentirse observado, el individuo se acercó hasta la casa ubicada en el pasaje San Martín 131 y decidió abandonar las maletas en el lugar. Minutos después, al notar que salía sangre de una de ellas, los vecinos llamaron a los serenos de Cayma, quienes se llevaron tremenda impresión al ver el cuerpo seccionado de una mujer. "Lo que vimos primero fue la cabeza de una joven envuelta en una bolsa negra y, luego, todo el cuerpo cortado en pedazos", narró uno de los agentes.

El titular de la Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa, Eufracio Ticona, ordenó el traslado del cuerpo a la morgue para la necropsia de ley.

Los miembros del Departamento de Investigación Criminal (Depincri) determinaron que la mujer –de 1.60 metros de estatura, cabello negro largo y piel mestiza– fue asesinada unas seis horas antes. El cadáver presentaba algunos golpes leves en el rostro y una contusión en la nariz. En el vientre llevaba un tatuaje con la figura de rosas y espinas.

El jefe de la Depincri, comandante Berly Alarcón, dijo que el asesino confesó que había cometido el crimen en el hostal Rosalina, en el distrito de Miraflores, donde trabajaba como cuartelero.

En la habitación del homicida se encontró cuchillos de cocina y manchas de sangre. Fuentes policiales indicaron que el sujeto reveló que sostenía una relación con la víctima y narró que pelearon porque la mujer era una prostituta y recibió la llamada de un cliente.

SABÍA QUE

- La cabeza de la mujer y sus extremidades inferiores y superiores estaban en el maletín plomo. El resto del cuerpo fue embalado en el maletín rojo. Todo fue envuelto en bolsas de plástico.

- Los cortes fueron precisos, por lo que se presume que el asesino tenía conocimiento de la anatomía humana.

- Tras cometer su atroz delito, el homicida lavó las partes segmentadas del cadáver de su víctima.