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Alonso Segura,Al.Mercadoasegura@peru21.com

No son claras las razones por las que fueron liberados los rehenes, si por la presión de las acciones militares y policiales, o si los secuestradores ya habían conseguido sus objetivos, sean estos mediáticos o de otra índole. Lo que sí sabemos es que tuvieron la capacidad logística y operativa para tomar de rehenes a decenas de trabajadores en la zona gasífera más importante del país. Es también claro que el vínculo entre terrorismo y narcotráfico es cada vez más fuerte. Cuando la inseguridad interna se vuelve un problema crónico, se elevan los costos de los proyectos, hasta que en cierto punto dejan de ser viables, afectando el flujo de inversión a un país. Hay múltiples ejemplos: el Perú lo vivió durante la época del terrorismo; el norte de México y parte de Centroamérica lo están viviendo hoy. Colombia lo sufrió por décadas con las FARC, y ahora vive un boom de inversión. Estamos a tiempo, redoblemos los esfuerzos en la agenda de seguridad interna y desarrollo alternativo.