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Santiago Pedraglio,Opina.21spedraglio@peru21.com

Desde la economía de mercado, el acceso –o, si se quiere, la demanda práctica– se ha duplicado. El problema se mantiene en el lado de la oferta: calidad y capacidad de respuesta ante este acceso continuo.

Esta es una de las principales causas de la huelga del sector Salud. El Estado, dirigido por varios gobiernos, incluido el actual, malbaratea el recurso principal de la oferta de salud pública: el humano. Los trabajadores del sector están mal pagados y mal distribuidos; no hay una política meritocrática y se ha ido reduciendo la especialización. ¿Y quiénes son los más perjudicados? Aquellos sectores que deberían ser prioritarios en una política de salud pública y estatal: los pacientes del sector rural y los que viven en zonas de frontera.

El manejo de los recursos humanos no da para más. No corresponde una política de parches cada vez que demandan aumento: bonos, bolsa de alimentos, CAFAE. Esto es, además, un absurdo porque, según la Ley 19990, los montos para jubilación tienen límites y, además, desde hace años todo está servido para que los trabajadores opten por el sistema de AFP. Por eso no les falta razón a los trabajadores cuando piden que el bono que les ofrece el Ministerio de Economía sea a cuenta del ajuste salarial del próximo año, para asegurar que no sea otro 'curita' sino que ingrese a su sueldo básico.

No deja de ser un contrasentido que se hable tanto de inclusión y no se responda a demandas básicas en el sector Salud, y que se exhiban con orgullo superávits fiscales sin que se satisfagan demandas elementales de los trabajadores de la salud –como del magisterio– y, por ende, de los ciudadanos que requieren sus servicios.