(Heiner Aparicio)
(Heiner Aparicio)

Rosario Ponce López, la joven señalada por la fiscal María del Rosario Lozada como la probable asesina del estudiante Ciro Castillo Rojo, salió ayer al frente para conminar a la magistrada a que le pruebe el supuesto delito y que muestre los tres guantes que dice haber encontrado en el lugar donde murió su expareja.

Uno de los argumentos sólidos de la Fiscalía para responsabilizar a Ponce por homicidio fue el supuesto hallazgo de tres guantes en la escena del crimen. La tesis es que, al momento de caer, Ciro Castillo pudo haberle arranchado un guante a Rosario.

Sin embargo, en una carta a la que tuvo acceso Perú21, ella asegura que ese tercer guante no existe. "Durante nuestro viaje de excursión en el Colca solo usamos mi único par de guantes que tenían el logo de las olimpiadas de invierno a realizarse en la ciudad de Vancouver", sostiene Ponce.

En la misiva, la joven también manifiesta que no tiene la intención de fugar del país, y dice que su arresto preliminar no procede porque tiene arraigo familiar, no posee visas vigentes y no ha realizado ningún trámite al respecto.

En tal sentido, recuerda que asistió a todas las citaciones de la Fiscalía en la etapa de investigación preliminar. "No puedo dejar de considerar que esté expuesta a una detención preventiva sin el debido proceso. Atentan una vez más contra mis derechos humanos. ¿Cómo puedo sentirme segura en mi país cuando esta investigación se da de manera tan irregular?", señala.

Precisamente, el padre de la joven, Eduardo Ponce, presentó ayer en la Fiscalía un escrito en el que protesta por la forma en que se desarrolló el proceso y por la manera como se dio a conocer la resolución con la que se formalizó la investigación preparatoria.

DATO

- Jorge Carpio Valencia ya no es asesor legal de Rosario Ponce. El letrado dio un paso al costado tras el audio en el que se le escucha decir que no cree en la versión de su defendida.