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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Si bien España, Italia, Irlanda, entre otros, siguen quebrados –así que la crisis internacional no ha desaparecido ni mucho menos–, el hecho es que luego de la elección griega el escenario más probable para la economía mundial es uno de crecimiento mediocre y no de hecatombe.

Por lo que desde el punto de vista del entorno externo en el Perú, podríamos volver a tener proyecciones de lograr un crecimiento sostenido del 6% durante este gobierno. Aunque en la actualidad el mayor riesgo está adentro y es la inestabilidad generada por desmanes el principal obstáculo para lograrlo.

Más aún, todas las encuestas que se han publicado coinciden tanto en la caída en la aprobación de Humala como en el motivo del descenso, que es la falta de respuesta adecuada por parte del gobierno a los conflictos mineros y el temor al desorden interno.

Incluso, la primera señal del impacto de este bajón se vio en el sondeo de Datum, ya que ante la incertidumbre se ha producido una fuerte reducción en la intención de incrementar los niveles de consumo en la población. A lo que debemos sumar que el crecimiento ya se ha desacelerado y abril fue el peor mes en dos años.

Ahora solo faltaría que se revierta la tendencia en las expectativas empresariales, que se estaban recuperando. Con lo que estaríamos frente a un cuadro bien complicado en el cual consumidores e inversionistas se vuelven pesimistas en simultáneo.

Por lo que es urgente que el gobierno y especialmente el mandatario salgan al frente para encarar la situación. Tienen que dar la impresión de que los conflictos no se les han ido de las manos para recobrar la confianza de los peruanos. En ese momento la crisis internacional volverá a ser una oportunidad para diferenciarnos.