PELEA DE A DOS. Rick Santorum y Mitt Romney serán los que luchen por la candidatura republicana. (AP)
PELEA DE A DOS. Rick Santorum y Mitt Romney serán los que luchen por la candidatura republicana. (AP)

WASHINGTON (EFE).– El exsenador por Pensilvania Rick Santorum se impuso en las primarias de Alabama y Mississippi, lo que obliga prácticamente a que Newt Gingrich abandone la competencia para que los conservadores del Partido Republicano apoyen a un solo candidato que le haga frente al exgobernador de Massachusetts Mitt Romney.

Según los resultados, que ponen de manifiesto que la economía es el asunto que más ha preocupado a los votantes, Santorum recibió el 34% de los votos en Alabama, mientras que Gingrich contó con el 30%, Romney con el 28% y Ron Paul con el 5%.

En Mississippi, el conservador católico amasó el 32% de los sufragios, mientras que Gingrich, que tiene en el sur su base electoral, se situó en segundo lugar con el 31%, a un punto de Romney, de creencia mormona. Ron Paul volvió a quedar a mucha distancia, con el 5%.

Además de Alabama y Mississippi, con 50 y 40 delegados, respectivamente, también votaron ayer los archipiélagos de Hawái, que concede 20 delegados, y el de Samoa Americana, que otorga 9, ambos en formato de 'caucus' (asambleas populares).

ROMNEY SIGUE ARRIBASegún los datos oficiales del Comité Nacional Republicano, Romney tiene hasta el momento 465 delegados; Santorum, 216; Gingrich, 124; y Paul, 66. Esas cifras no incluyen a los delegados de los 'caucus'.

Se requieren 1,144 delegados para lograr la candidatura y enfrentarse al presidente estadounidense Barack Obama (del Partido Demócrata) en las elecciones generales de noviembre.

El candidato oficial republicano será proclamado en la convención del partido que se celebrará el próximo agosto en Tampa (Florida).

DATOS

- Los resultados de las primarias de ayer significaron un duro golpe para Newt Gingrich, quien desde la semana pasada protagonizó una agresiva campaña en los dos estados sureños de fuertes convicciones religiosas.

- Gingrich, que ha ganado en solo dos de los 26 estados donde se han celebrado primarias o 'caucus', está bajo presión del propio partido para que abandone la contienda y permita que la base conservadora apoye solo a Santorum.