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Guillermo Giacosa,Opina.21ggiacosa@peru21.com

Hace ya seis años, el Fondo Mundial para la Naturaleza (FMN) reveló que el medio ambiente "se está degradando a un ritmo sin precedentes en la historia". Afirmó que para el año 2050 la humanidad consumirá los recursos de dos planetas Tierra y que varias especies ya han reducido un tercio su población en los últimos treinta años. Señalaban también –y ya se cumple–que "estamos rebasando los límites ecológicos, consumiendo los recursos más rápido de lo que la Tierra puede reponerlos". Advierte, en ese sentido, que el mundo entero tendrá que cambiar su modo de vida, dejar de usar combustibles fósiles y mejorar la administración de todos los recursos, desde la agricultura hasta la industria pesquera. A estas palabras habría que agregar el documental de la BBC que subraya que si todos los habitantes del planeta gozaran del nivel de vida de quienes viven en los países ricos (en el 2006) harían falta tres planetas Tierra para sostenerlos.

La ironía es que los pobres "producen un menor daño per cápita a la naturaleza y que, por tanto, el desarrollo de China e India genera preocupación". Como se advierte, estamos atrapados en un círculo dramático: más desarrollo perjudica la naturaleza y más pobreza perjudica a los seres humanos. Para hallar un balance primero hay que tomar conciencia de esta realidad. ¿Estamos preparados?

En el año 2050 usaremos recursos naturales por valor de dos planetas, si es que aún existen. Y aquí la concluyente advertencia: "La gente está convirtiendo los recursos en desperdicios más rápido de lo que la naturaleza puede convertir los desperdicios otra vez en recursos".