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Carlos Carlín,Habla.BabasEl tema puso una vez más sobre la mesa el racismo, nuestra ancestral enfermedad. Con sinceridad, varón, ponte una mano en el pecho y otra en el bolsillo derecho para reconocer que en nuestro país todos somos, de una u otra manera, racistas o clasistas. Cuando la muchacha se disculpa diciendo: no soy trigueña, soy capulí; cuando un padre orgulloso dice de su hijo: me salió blanquito, o cuando Luis Abanto Morales confunde a los peruanos con el Hombre Elefante cantando Cholo soy y no me compadezcas, hay racismo. Todas estas y más son perlitas de racismo. Ahora a Celine no le quedarán ganas de hacer público algo que (por su hijo) debió resolver en privado. La pareja acusada pedirá DNI antes de volver a meter un lapo y, si de verdad el adolescente cholea como dijeron que choleaba, esperemos que cumpla los 18 sin haber vuelto a cholear. Sin embargo, pasara muchísimo tiempo hasta que en nuestro país de blancos, negros, chinos, cholos y choledad levantemos la autoestima y por fin, algún día, sepamos todos qué demonios significa tener IDENTIDAD.