EXCESOS. Chávez no se mide a la hora de referirse a sus rivales. (AP)
EXCESOS. Chávez no se mide a la hora de referirse a sus rivales. (AP)

CARACAS (EFE).– El presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, se vale nuevamente de los insultos como una estrategia para ganar votos.

Desde la campaña de 1998 contra el "frijolito" Henrique Salas hasta la actual contra el "majunche" (mediocre) Henrique Capriles, los analistas ven esta táctica de Chávez orientada al voto chavista y a construir un "enemigo".

Para el experto en comunicación Andrés Cañizález, la estrategia de Chávez se ha basado, a lo largo de sus campañas, en un discurso que "permanentemente adjetiva" y con el que intenta "descalificar a sus adversarios".

A Capriles, además de "majunche", Chávez le ha dicho "rabo de cochino" y "nazi". Este último agravio causó la indignación del opositor, descendiente de judíos que murieron en el gueto de Varsovia.

Para el politólogo Xavier Rodríguez, esto obedece al "estilo militar" de Chávez, que lo lleva, asimismo, a negarse a participar en un debate.

DATOS

- Desde que Henrique Capriles fue elegido en febrero como candidato de la oposición, Chávez no lo ha llamado por su nombre.

- En 1998 apodó 'Frijolito' a su contendor Henrique Salas debido a que tal era el nombre del caballo que este usaba en su campaña.