Los refuerzos Ximénez y Calcaterra entrenaron por fin. ¿Cobrarán? (Daniel Apuy/Depor)
Los refuerzos Ximénez y Calcaterra entrenaron por fin. ¿Cobrarán? (Daniel Apuy/Depor)

El riesgo acecha a Universitario. El equipo trabaja, pero nadie sabe si podrá jugar el Descentralizado. No solo es el que más le debe a la Sunat, sino también el que más le debe a su plantel 2011: un total de 1'580,592.03 dólares que deberá pagar o fraccionar con la Agremiación de Futbolistas para quedar habilitado.

Para colmo de males, el club está dividido. Julio Pacheco fue vacado hace un par de semanas, pero sigue ejerciendo el control de la 'U' con el apoyo incondicional del técnico José del Solar. Y Edmundo Guinea, quien lideró la asamblea de socios que derrocó a Pacheco, ostenta un poder de papel. No lo puede hacer valer.

Eso sí: sea quien sea el que se quede en la 'U', hay que pagar. Se supo que la idea, por lo menos del grupo de Pacheco, es cancelar la cuantiosa deuda de 2011 en seis años. Para ello se ampararían en un artículo de las bases –que ya han sido aprobadas por la FPF– por el cual los clubes con deudas mayores a 50 mil dólares pueden financiar su deuda en más de un año.

Sin embargo, la Agremiación no estaría dispuesta a aceptar un plazo superior a 10 meses, pero solventar un monto tan grande en un año parece imposible para la 'U'. "Debieron pensar a la hora de hacer las planillas del 2011. Si vamos a seguir con eso de 'pobrecito', lo único que haces es perjudicar el campeonato", indicó Johnny Baldovino, asesor legal de la Agremiación.

En medio de la incertidumbre, el volante Horacio Calcaterra y el delantero Miguel Ximénez trabajaron ayer por primera vez con el plantel. Fue en la tarde, en Campo Mar, y gracias a la anuencia de sus compañeros. Pese a que les siguen debiendo de 2011, los jugadores aceptaron el pedido de 'Chemo', quien les dijo que necesitaba practicar con toda su gente.

TENGA EN CUENTA

- Además de fraccionar su deuda de 2011 con la Agremiación, los clubes deben presentar presupuestos anuales debidamente respaldados por contratos de sponsoría y derechos de televisión. Si fuera el caso, tendrán que poner dinero o presentar un aval o una carta fianza.