Kim Jong-un mantendría una línea dura e intransigente con Corea del Sur y Occidente. (Reuters)
Kim Jong-un mantendría una línea dura e intransigente con Corea del Sur y Occidente. (Reuters)

PYONGYANG (EFE).– Corea del Norte anunció que no realizará cambios políticos en su régimen totalitario y que endurecerá sus relaciones con Seúl, reafirmando una dirección continuista y de tono desafiante en la nueva era de Kim Jong-un.

A través de un comunicado, Pyongyang confirmó que no abre ninguna puerta al cambio, tras días de especulaciones en torno a una posible variación de rumbo por parte del régimen ante la llegada al poder del hijo del fallecido dictador Kim Jong-il.

Un día después de que el aislado país proclamara a Kim Jong-un como su nuevo "líder supremo" durante el memorial fúnebre en honor a su padre, y coincidiendo con la emisión de sellos con la imagen de Kim Jong-un, la poderosa Comisión Nacional de Defensa norcoreana ratificó, en un despacho, que apostará por la línea dura.

"En esta ocasión, declaramos solemnemente con convicción que los políticos necios de todo el mundo, incluidas las fuerzas títeres de Corea del Sur, no deben esperar ningún cambio por nuestra parte", rezaba el documento con el característico tono beligerante y la retórica militar del régimen.

El comunicado recalcó el apoyo del partido único y de las Fuerzas Armadas a Kim Jong-un, al afirmar que "el mundo observará cómo el Ejército y el pueblo de la RPDC (República Popular Democrática de Corea) logran la victoria final tras convertir su dolor y lágrimas en fuerza y valor".

Pyongyang calificó de "traidor" al presidente surcoreano Lee Myung-bak, y reiteró que no hará ningún pacto con su gobierno. Seúl se mostró decepcionada con el anuncio.

SABÍA QUE

- Las relaciones entre Seúl y Norcorea podrían cambiar en 2012 porque los surcoreanos realizarán elecciones presidenciales.