Al fin arriba. Irven Ávila sumó nueve goles, los mismos que Junior Ross. (USI)
Al fin arriba. Irven Ávila sumó nueve goles, los mismos que Junior Ross. (USI)

Olvídense de la estética. Algunos pueden jugar como le gusta a la gente, pero el rasgo fundamental de aquellos cuadros que se encumbran sobre el resto es la consistencia, el equilibrio para ser sólido en el fondo y efectivo en el ataque. Esa, quizás, es la verdadera belleza del fútbol moderno. No los lujos, no ese toque que adormece al rival y encandila a la tribuna, algo que hoy solo está al alcance de España.

Lejos del juego arrollador de la 'Máquina' de los '90, el Cristal modelo 2012 debe aspirar a ser práctico y eficiente. Ayer lo fue. Últimamente lo es. De otra manera no habría ganado 18 de los 24 puntos que disputó en la segunda rueda. De otra forma no habría alcanzado la punta después de 18 fechas de ver arriba a Vallejo o a Garcilaso.

Claro que, también, hay variantes de lo que es ser contundente. Cristal intenta serlo aunando buen toque, transición rápida y llegada explosiva por las bandas. Esa idea le permitió ayer abrir la lata de un partido difícil en el estadio Alberto Gallardo. Ocurrió a los 20', cuando Junior Ross tomó la pelota por izquierda, combinó con Irven Ávila y apareció como '9' para recibir la devolución y mandarla a guardar.

Unión Comercio, que ya había inquietado con dos remates de Aldo Olcese, no bajó los brazos y siguió peleando. Marco Casas, a los 31', tuvo el 1-1 con un disparo que rozó el horizontal.

Pero Cristal, que ya suma siete victorias consecutivas en el 'Alberto Gallardo', volvió a golpear a cinco minutos del descanso. Jorge Cazulo recuperó un balón, ingresó al área, eludió al meta Pretel y cedió a Ávila, quien puso el 2-0.

El partido no estaba definido, pero el resultado nunca pareció en riesgo. Y eso que los rimenses, con los cambios agotados, se quedaron con diez a los 60', cuando Luis Advíncula dejó la cancha por lesión.

No es la 'Máquina', pero juega bien e ilusiona a su pueblo. Es Cristal, el nuevo líder.