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Abraham Levy,Opina.21alevy@meteorologica.pe

Se fueron las primeras tres semanas de la primavera y las temperaturas en la costa son normales para la fecha. A pesar de las nubes y garúas, Lima no está ni más fría ni más húmeda de lo que corresponde. Tampoco está más cálida. El evento El Niño costero terminó en la segunda mitad del invierno, luego de lo cual recién empezó –y por eso fue corto– el invierno del 2012.

Por allí aparece publicado que viene un El Niño débil en verano. Difícil. Una de las grandes sorpresas este año en la predicción climática global es que El Niño –en su versión oceánica– no se presentó como se había anticipado desde finales del verano pasado. En defensa de la Meteorología, agregaré que son las fallas en los pronósticos las que permiten avanzar en la ciencia predictiva.

El verano del 2013, por lo tanto, empezaría dentro de un contexto considerado como normal. Así las cosas, las lluvias estarían protegidas del maleficio de la sequía con la que El Niño castiga muchas veces a la sierra. Además, un invierno normal –y más largo que el último– estaría por delante en el año 2013.

Bueno para el Perú, ya que auguraría un mejor desempeño agrícola y pesquero que en este irregular 2012.