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Carmen González,Opina.21c.gonzalez@ceprovi.org

No les ponen límites a estos por temor a que las dejen. Le tienen el mismo miedo que les tenían a sus propios padres cuando aún eran pequeñas.

Son mujeres que llegan a las relaciones de pareja con el miedo inconsciente de volver a sentirse solas y desamparadas. Se justifican pensando que ya le consiguieron un padre al hijo. Los padrastros jamás abusan del hijastro cuando hay una madre emocionalmente sólida o cuando el padre biológico está cerca.

Es importante que las autoridades enseñen que en las familias debe haber un orden; que cuando no hay padre, el hijo depende únicamente de la madre; que el padrastro tiene vínculo afectivo con la madre pero no con el hijastro; que los permisos, normas y otros los debe dar la madre; que el padrastro no es padre, por lo que no debe ser llamado papá porque ello causa confusión; que un buen padrastro apoya a su pareja para que cumpla bien su rol de madre.

Si este orden familiar hubiera sido respetado, el niño de cuatro añitos no hubiera sido asesinado a golpes por su padrastro hace tres días. Nota: Válido también para las madrastras.