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Adolfo Guevara,Opina.21aguevara@peru21.com

Hace algún tiempo noto que para muchos médicos es más simple usar las monodosis (dosis únicas). En ocasiones se utiliza la dosis semanal y, cuando se puede, se trata de emplear la dosis mensual. En realidad, esto tiene una serie de beneficios, como en los adultos mayores, los que –en ocasiones– olvidan su medicación o la duplican. Creo que el caso más drástico se ha dado en el uso de los métodos anticonceptivos, los que han pasado del uso de artefactos (como los condones), de espermicidas, de píldoras que se toman diariamente y de ampollas que se colocan cada tres meses, a uno muy práctico: un artefacto que, lentamente, libera una hormona diaria, la que evita la ovulación. Este dura tres años y no requiere control, salvo el día en que se coloca (se emplea anestesia local y se pone en la cara interna del brazo). Hasta el momento, no se han detectado fallas del producto. El único inconveniente es el costo. Pero si dividimos en los 36 meses que tiene de acción, notaremos que es muy práctico.