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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Así tenemos que se ha presentado un programa de concesiones para este año que es el doble del originalmente programado, aunque todavía no contempla ningún puerto o carretera, lo cual es indicación de que aún existe margen para ampliarlo bastante más que lo anunciado.

En realidad, no queda claro porque el gobierno es tan timorato con las asociaciones público privadas. El país tiene un déficit del orden de 40 mil millones de dólares en los requerimientos de inversión en infraestructura, el cual el Estado nunca va a poder cubrir por lo que tiene todo el sentido promover el ingreso del sector privado.

Más aun, en lo que va de este mandato el resultado neto es negativo ya que lo único concreto que han hecho es cancelar un contrato para construir un nuevo penal concesionado. Esto debido al dogmatismo antiempresarial del anterior ministro de justicia, hoy nuestro representante en España, país que más inversión directa nos ha enviado (¿?).

En todo caso, luego de que los niveles de inversión privada se incrementaron en promedio 20% en los últimos seis años, no podemos conformarnos con esperar un máximo 8% para este año. La velocidad del aumento podría ser el doble si se dan las señales correctas al empresariado.

Para empezar, Proinversión requiere de un jefe y que este tenga trayectoria en el sector privado. Asimismo, que la lista de concesiones no sea una excusa burocrática para dar la impresión de trabajo, debería de tener proyectos atractivos que atraigan interés y que sean efectivamente entregados. El poder lograr compromisos reales de inversión en infraestructura de 2 o 3 mil millones al año hace toda la diferencia para asegurar que el país tenga un crecimiento adecuado.