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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Más aún, todo apunta a que el 'único' culpable que emergerá de la 'exhaustiva' investigación que realizará la Policía Nacional será el coronel a cargo de Operaciones Especiales, quien es, coincidentemente, el encargado de 'hospedar' al exmandatario Fujimori, dándole al escándalo un toque adicional de intriga política.

En realidad, ni el excesivo triunfalismo del bloqueo del sábado ni todas las excusas que tanto el ministro como los generales están dando pueden ocultar el desorden, hasta se podría decir relajo, que está imperando. Para empezar, la principal preocupación del general a cargo de la capital el mismo día en que se iniciaba el desalojo de La Parada había ido a coordinar, en Paramonga, la inauguración de una comisaría, acto al cual asistirían el jefe de la cartera y el director general de la institución policial. Para ello se había trasladado a ese lugar a fin de asegurar que todo estuviera preparado.

Por otro lado, ya no existe cadena de mando, los operativos requeridos directamente por políticos, como fue el desalojo solicitado por Villarán, son decididos por oficiales de menor rango. Aparentemente, ni el ministro ni los generales estaban siquiera enterados de lo que estaba pasando. Al final, no sabemos qué función cumplen o qué rol están jugando. Es evidente que hay un fuerte excedente en la parte más alta del escalafón de la Policía, ya que muchos generales parecen estar sobrando.

Finalmente, que el ministro declare que hubo una adecuada labor de inteligencia en las escasas 36 horas que pasaron entre el pedido inicial de la municipalidad y la acción policial es pecar de ingenuidad o nos está engañando. En todo caso, aún no queda claro qué razón llevó a que el operativo fuera tan apresurado.