notitle
notitle

Mónica Delta, Opina.21mdelta@peru21.com

Al "sanguinario" pensamiento Gonzalo debemos responderle con el "pensamiento peruano", que es el que lo rechaza en su mayoría, salvo despistados, muchos de ellos jóvenes idealistas que ni idea tienen de las 'ejecuciones' de tantos compatriotas inocentes, a traición y por la espalda, perpetradas por las huestes de Abimael Guzmán. Esa no fue una guerra. Fueron terroristas agazapados que nunca mostraron la cara, matando a peruanos.

Hoy nos quieren vender el cuento de la "reconciliación" y, para eso, sus representantes de fachada del Movadef (Movimiento para la Amnistía y Derechos Fundamentales), ¿de quién?, del 'camarada Gonzalo'. Están articulando "toda su "artillería verbal" para liberar" a su líder de una merecida cárcel y de una justa cadena perpetua.

He tenido la "mala experiencia" de discutir con aquellos que pretenden inscribir al Movadef como partido político. Confieso que es de las peores sensaciones que he tenido en mis casi treinta años de periodista. Las imágenes de horror que vivimos durante el terror de Sendero Luminoso y del MRTA volvieron a pasar por mi cabeza, como seguro pasan las imágenes de toda la vida cuando estás a punto de perderla.

Lo que mayor indignación me genera es que intenten usar los caminos de la democracia, en la que nunca han creído, para volver a "infectar" a los jóvenes universitarios de ese "destructivo pensamiento Gonzalo" y, con el mayor cinismo, quieran ingresar a la vida partidaria del país.

Ellos nunca se han arrepentido, uno lo sabe, lo siente, lo percibe. Los peruanos no podemos ni debemos permitir que el virus del terrorismo se vuelva a inocular en nuestra sociedad. Para eso, nuestras instituciones que tienen la obligación de proteger el "bien común" no deben mostrarse débiles ni dubitativas. Deben actuar con certeza y sin que les tiemble la mano. El Jurado Nacional de Elecciones, que debió zanjar el tema de inmediato, tiene todavía la palabra.