Lo acusan de corrupción. (AP)
Lo acusan de corrupción. (AP)

PEKÍN (EFE).– Un rápido proceso judicial le esperaría al exdirigente del Partido Comunista de China, Bo Xilai, quien fue destituido por protagonizar el mayor escándalo político vivido en el país asiático.

Así lo estimaron analistas citados por el diario South China Morning Post, pues se espera que "las aguas se calmen" antes del decisivo XVIII Congreso del Partido Comunista, que empieza el 8 de noviembre.

Bo es acusado de delitos de corrupción a gran escala (recibir sobornos por más de US$3.1 millones), uno de los delitos con la máxima sanción en China.

Su esposa, Gu Kailai, quien fue sentenciada por la muerte de un empresario británico, se libraría de un nuevo proceso.