SOBREPOBLACIÓN. Presos viven prácticamente unos sobre otros. (Fabiola Valle)
SOBREPOBLACIÓN. Presos viven prácticamente unos sobre otros. (Fabiola Valle)

Los penales del norte del país son una bomba de tiempo. Pese a que gran parte de ellos están sobrepoblados y exceden su capacidad en casi 100%, cada mes llegan a los diversos reclusorios entre 50 y 100 nuevos internos, la mayoría peligrosos delincuentes detenidos por integrar bandas de sicarios y extorsionadores.

El director del penal El Milagro (Trujillo), Genaro Escamilo, informó, por ejemplo, que esta cárcel alberga a 2,429 presos, aunque su capacidad es solo para 1,050. Esto genera preocupación porque, según el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), para fines de este año, el número de reos llegaría a los tres mil.

"El número de internos está creciendo en forma desproporcionada. Hay 700 presos más que el año pasado y, del total de recluidos, 1,400 están allí por delitos graves", precisó el funcionario.

Escamilo manifestó que para solucionar el problema del hacinamiento han pedido al Ministerio de Justicia la construcción de tres nuevos pabellones, los cuales albergarán a 450 internos. Igualmente, han solicitado la adquisición de dos máquinas de rayos X y de un arco detector de metales porque los de dicho reclusorio están inoperativos.

En el penal de Río Seco, en Piura, la situación es similar. La población actual es de 2,200 internos, cuando fue diseñado para albergar solo a 800. Uno de los grandes problemas aquí es la lentitud de la administración de justicia, pues el 72% de los reclusos aún no ha sido procesado.

Otro penal que está en grave situación es el de Picsi (Lambayeque), que alberga a 1,982 presos. El jefe regional del INPE, Sergio Haro, informó que en lo que va del año han ingresado a esa cárcel 193 nuevos reos.

DATO

- Chiclayo, Trujillo y Piura concentran la mayor población penitenciaria del país, pues solo en estas tres ciudades del norte peruano hay, en promedio, 6,594 internos.