Opositores gritaban “asesino”. (Reuters)
Opositores gritaban “asesino”. (Reuters)

SANTIAGO (AFP).– Fuertes enfrentamientos se produjeron ayer en el centro de Santiago de Chile durante un homenaje al exdictador Augusto Pinochet en el que participaron cientos de simpatizantes.

Varios centenares de detractores se agolparon en las cercanías del teatro Caupolicán para impedir primero el ingreso de los asistentes y luego manifestarse contra la figura del exgobernante, al grito de "¡Asesino, asesino!".

La policía, que resguardaba fuertemente el lugar con más de 500 efectivos, usó gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar a los manifestantes, que respondieron con piedras y palos, en violentos enfrentamientos que se extendieron por cerca de dos horas, dejando una decena de detenidos.

Mientras esto ocurría, el vocero del Gobierno de Chile, Andrés Chadwick, manifestó estar arrepentido por haber sido partidario del régimen militar de Pinochet.