Pasos perdidos
Pasos perdidos

Muchas críticas le está costando a Daniel Abugattás su pretensión de implementar una red de operadores políticos para beneficio personal y con recursos del Congreso; es decir, con dinero suyo, mío y de todos los contribuyentes. Lo que afanosamente lanzó con bombos y platillos y con una exagerada cobertura mediática, a inicios de febrero, se ha ido desmoronando en tiempo récord a medida que se ha ido descubriendo cómo militantes nacionalistas sin oficio ni beneficio, como Nancy Obregón, han copado el programa Gestores para el Desarrollo. La cereza del pastel, sin embargo, la puso esta semana Jorge Paredes Terry, coordinador general del proyecto y hombre de confianza del titular del Legislativo, que –según reveló Perú21– desarrolló actividades proselitistas en Chilca en nombre de Abugattás. Que después haya salido el barbudo legislador a desmentir a su mano derecha es solo una anécdota que busca contentar a las galerías. Paredes no coordinará ya a los gestores, pero sigue en el Parlamento y hoy parece tener más fuerza que antes. Lejos de sentir vergüenza por su falta, sigue recorriendo los pasillos congresales orondo y suelto de huesos, a tal punto que –cuentan– se da el lujo de mirar por sobre los hombros a no pocos legisladores.

Abugattás, en tanto, sigue confiando en su buena suerte y en la pasividad de algunas bancadas de camiseta 'opositora' y conducta filo-oficialista, entre las que –según nuestras fuentes– estaría tratando de granjear simpatías. Dicen algunos que esto es así por su eventual postulación a la reelección al frente del Legislativo. Aseguran otros, los más audaces, que apunta al premierato como reemplazante de Óscar Valdés. Corren las apuestas.