Sospechan de su estadía en el Colca. (Heiner Aparicio)
Sospechan de su estadía en el Colca. (Heiner Aparicio)

La presencia de Luis Gárate Otero en el rescate de Rosario Ponce López resulta sospechosa para la familia de Ciro Castillo Rojo, más aún porque se trata de un oficial de la policía en situación de retiro y por su presunta cercanía con la familia de la joven investigada.

El pasado de Gárate Otero no hace más que atizar estas sospechas y es que cuando el coronel en retiro era mayor de la Guardia Civi,l en 1989, fue involucrado en las desapariciones forzadas de Pedro Eduardo Haro Cruz y César Augusto Mautino Camones, dos agricultores de Huaraz a quienes acusaron de terroristas. Gárate estaba entonces a cargo de una unidad en la Quinta Comandancia de la GC y habría sido quien ordenó el operativo.

Según el informe de la Comisión de la Verdad, Luis Gárate ordenó movilizar la camioneta naranja de placa RE-5508 con dirección al puesto de control de Tacllán y en el trayecto detuvo a las dos personas antes mencionadas.

Según relataron testigos, los civiles estaban en una bicicleta cuando fueron interceptados por la camioneta, de la cual salieron ocho efectivos que los obligaron a tenderse al suelo y luego los subieron al vehículo. Después de eso nunca más los volvieron a ver.

Entre los testigos figuran Ramón Robles Figueroa y sus hermanos Fernando y Catalina, los tres también desaparecieron dos meses después, por lo que no pudieron testificar en las investigaciones realizadas por Eduardo Haro y César Mautino.

El fiscal de Huaraz Hugo Morales Morales tuvo serios problemas para realizar las indagaciones. Ordenó en reiteradas ocasiones que la policía técnica de la Policía Nacional realice las pesquisas, pero no obtenía respuesta. Cuando el fiscal ofició a la comandancia, respondieron, un año y medio después, que por acciones de Inteligencia se sabía que las dos personas en mención estaban escondidas por sus ideas políticas.