MISA. El pontífice realizó su tradicional bendición Urbi et Orbi. (Reuters)
MISA. El pontífice realizó su tradicional bendición Urbi et Orbi. (Reuters)

CIUDAD DEL VATICANO (AFP).– Benedicto XVI pidió una "solución política" en Siria, llamó a los nuevos dirigentes chinos a respetar las religiones y abogó por los fieles y gobernantes latinoamericanos durante su tradicional bendición Urbi et Orbi de Navidad.

"Una vez más hago un llamamiento para que cese el derramamiento de sangre, se faciliten las ayudas a los prófugos y a los desplazados y, a través del diálogo, se alcance una solución política al conflicto", declaró el pontífice al referirse a la violencia que se vive en Siria desde marzo de 2011.

Asimismo, solicitó a "los nuevos dirigentes" chinos que valoren "la contribución de las religiones" en el país, cuando en los últimos años surgieron tensiones entre China y el Vaticano.

"Que el Rey de la Paz (Cristo) dirija su mirada a los nuevos dirigentes de la República Popular China en el alto cometido que les espera. Expreso mis mejores deseos de que en esta misión se valore la contribución de las religiones, respetando a cada una de ellas, de modo que puedan contribuir a la construcción de una sociedad solidaria", afirmó.

POR LATINOAMÉRICADe otro lado, pidió también por los fieles latinoamericanos y por sus gobernantes en su "lucha contra la criminalidad".

En ese sentido, pidió en particular por los presidentes. "Que (el Niño Jesús) fortalezca a los gobernantes latinoamericanos en su compromiso por el desarrollo y en la lucha contra la criminalidad", expresó.

DATOS

- Desde marzo de 2011, cuando comenzó la revuelta contra el régimen del presidente sirio, Bashar al Assad –que derivó en una guerra civil–, la violencia ha dejado 44 mil muertos.

- La lucha contra el narcotráfico en México ha causado la muerte de más de 70 mil personas.