Dice que su posición es sólida. (Reuters)
Dice que su posición es sólida. (Reuters)

Las declaraciones del presidente Ollanta Humala sobre el desminado en la frontera común –formuladas el miércoles tras una cumbre en Antofagasta– habrían generado malestar en su homólogo de Chile, Sebastián Piñera. Por eso, ayer, a primera hora, el gobernante chileno precisó que esa labor "no tiene nada que ver con materias limítrofes".

Pero, ¿qué pasó? Humala afirmó que el retiro de las minas incluía "parte del territorio que está en cuestión", lo que habría sido interpretado en La Moneda como una alusión a la demanda marítima. "Piñera recibió con molestia los dichos de Humala, pero evitó contestar ayer (el miércoles) para no empañar el cierre de la Cumbre. Por ello, decidió modificar su agenda (…) para realizar la declaración", señaló la versión digital del diario El Mercurio.

Además, Piñera reiteró que aceptará la decisión de la Corte de La Haya. "Somos respetuosos del derecho internacional y, por eso, nos hemos puesto de acuerdo con el presidente Humala en respetar el fallo", enfatizó.