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Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Se ha anunciado que proyectos con inversiones del orden de los 25 mil millones de dólares se han cancelado o postergado.

De ese impresionante total de recursos que estamos desperdiciando, el grueso corresponde al sector minero y la principal causa es la inseguridad jurídica que el señor Santos ha generado.

Asimismo, el costo del facilismo gubernamental de no querer asumir la responsabilidad de comprarse el pleito lo pagaremos todos los peruanos con menores exportaciones y empleo, así como con la caída en la recaudación de ingresos tributarios para el Estado.

Es increíble el impacto que tiene una mala decisión y ahora el ambiente tan positivo para la inversión que existía hasta hace solo un par de meses, se ha deteriorado.

Pero lo peor del caso es que los conflictos no han terminado, al contrario, se irán incrementando al haber liberado a las hordas antimineras que estaban apertrechadas en Cajamarca y que, sin duda, se reubicarán en algún otro lado. Por lo cual el 2013 podríamos tener una situación de inestabilidad similar a la de los primeros años del gobierno de Toledo, que fue un periodo dramático.

Por otro lado, da la impresión de que el gobierno no es consciente de la magnitud del daño, pues no está haciendo nada para revertir la caída en las expectativas del empresariado. Así tenemos que no han anunciado nuevas concesiones ni programas para acelerar o destrabar inversiones, ya que ante la niebla burocrática de la consulta previa muchos proyectos están paralizados.

En realidad, todavía contamos con muy buenos números macro. Sin embargo, como reportamos hoy, en inversión y recaudación esas cifras se pueden evaporar muy rápido. Por ello, es urgente que el gobierno deje la complacencia de lado.